Hay presencias que no necesitan palabras. Por eso, en Finca Malpasillo hemos incorporado una práctica que combina el trabajo sutil de la terapia craneosacral con la presencia viva, sensible e incondicional de los caballos.
Los caballos son animales extraordinariamente perceptivos: su sistema nervioso resuena con el nuestro de una manera que la ciencia apenas empieza a entender. En su presencia, el cuerpo humano suele soltar tensiones que con otros estímulos no afloran.
¿En qué consiste la sesión?
Según cada sesión, el caballo acompaña desde la distancia, con su campo energético y su respiración, o establece contacto directo con la persona. Siempre a su ritmo y siempre con respeto mutuo, en un entorno tranquilo y natural.
Cada encuentro es único: el caballo decide cómo participar, y esa libertad es precisamente lo que hace tan especial esta experiencia.
✨ ¿Te gustaría probar?
No hace falta experiencia previa con caballos ni conocimientos de terapia. Solo necesitas venir con la mente abierta.
Si sientes curiosidad, escríbenos: es algo que hay que vivir para entenderlo.
